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Del inglés al español: entrevista con Teresa Mlawer

Patricia Tarango, Senior Librarian, Alma Reaves Woods - Watts Branch Library,
Portada de algunos de los libros que ha traducido Teresa Mlawer

Desde que tradujo Silvestre y la piedrecita mágica en 1980, Teresa Mlawer ha completado más de 500 traducciones de libros del inglés al español. Muchos de los libros que ha traducido son considerados clásicos universales de la literatura infantil y juvenil. Teresa fue pionera en este campo, y hoy continúa haciendo posible que niños tengan acceso a maravillosas historias en su idioma, el español. Tuvimos la dicha y el honor de conversar con Teresa y de preguntarle sobre su experiencia como traductora, editora y experta en libros infantiles.


1 - ¿Qué tan importante ha sido para usted traducir al español libros clásicos como Silvestre y la piedrecita mágica, Buenas noches luna y Donde viven los monstruos?

En 1975 comencé a distribuir libros en español. En aquel entonces, la mayoría de los libros infantiles venían de España, y unos pocos de México y Argentina. Muchos eran libros de autores de esos países o traducciones de otros idiomas, pero no necesariamente de libros publicados en Estados Unidos. Como vendíamos principalmente los libros infantiles a las escuelas, los maestros empezaron a pedir traducciones de libros en inglés como Silvestre y la piedrecita mágica, Donde viven los monstruos y Buenas noches luna. Entonces empezamos a publicar algunos libros bajo el sello de Lectorum y a recomendarles a las editoriales americanas que publicaran ediciones en español de sus clásicos. Fue así como muchas editoriales americanas me contrataron para que yo hiciera estas traducciones.

Por ejemplo, traducciones como Buenas noches luna, Harold y el lápiz color morado y Donde viven los monstruos, las hice para HarperCollins. Cuando no lograba que las editoriales de Estados Unidos publicaran ediciones en español de sus libros, le recomendaba los libros a las editoriales españolas con miras a vender en este mercado y muchas empezaron a aceptar mis sugerencias, ya que era importante que los niños hispanohablantes pudieran leer traducciones al español de algunos de estos magníficos libros que sus compañeros de clase podían leer y disfrutar de su lectura en inglés. Esto tuvo una gran aceptación en los años 80 cuando la educación bilingüe tuvo un gran auge, especialmente en California.

De hecho, casi todos los libros en español que yo le recomendé a HarperCollins siguen en prensa después de más de 25 años. Son clásicos que nunca mueren.

2 - ¿Cuál es su proceso para traducir un libro en español? ¿Cómo decide cuál es el vocabulario indicado?

Cuando yo traduzco para editoriales norteamericanas o para una editorial mexicana, uso un vocabulario neutral, del español de Latinoamérica. Un vocabulario neutral que lo entienda todo el mundo. Sin embargo, si traduzco una historia que tiene lugar, por ejemplo, en la República Dominicana o que tiene lugar en Puerto Rico, y hay alguna palabra que es indígena de ese país, la utilizo porque considero que es importante respetar la voz del autor y el vocablo de ese país.

Teresa Mlawer y Meg Medina.

Teresa Mlawer y Meg Medina. Foto cortesía de REFORMA.

3 - Yo leí uno de los blogs de Meg Medina y ella dijo como le gustó que usted fuera la traductora de su libro Mango, abuela y yo, porque usted le puso el sabor indicado al dialecto de Cuba.

Exactamente. A eso es lo que me refería anteriormente. Lo mismo sucedió cuando hice la traducción de Yaqui Delgado quiere darte una paliza porque en esta historia hay varias voces. Voces cubanas, puertorriqueñas, voces dominicanas. A Meg Medina le gustó mucho, por ejemplo, que en el libro de Mango, abuela y yo en lugar de usar la palabra cajones (común en México), elegí la palabra gavetas (común en Cuba) para traducir la palabra “drawers”. La voz de Meg, aunque universal es cubana, y especialmente en esta historia. Por encima de todo, yo siempre respecto la voz del autor/autora en mis traducciones.

Acabo de traducir el libro que ganó el premio Newbery este año, Última parada de la calle Market (Last Stop on Market Street), publicado por Corimbo, en España. Soy muy cuidadosa y tuve un par de dudas al traducir unas partes del libro. Como conozco a Matt de la Peña le escribí y le pregunté: Matt, tengo un problema. No estoy segura si interpreto bien lo que tú tratas de decir. ¿Me puedes ayudar? Era una cosa muy sencilla y todavía me pregunto ¿cómo pude haber sido tan tonta? En una de las páginas, el niño se sube al autobús con la abuela. Entonces, la abuela le dice al niño: “Boy, what do we need a car for? We got a bus that breathes fire”. Y yo me preguntaba ¿cómo yo voy a traducir eso? ¿Cómo que el autobús echa fuego?

Llamé a Matt y él me dijo: “abre el libro y mira las ilustraciones con cuidado”. Abro el libro y miro el dibujo de la página y no veo que el autobús eche fuego. Entonces le dije: Lo siento Matt, pero no veo nada y Matt me contestó: “Teresa, mira al dragón que echa fuego”. Caigo en cuenta y le pregunto: Matt ¿crees que debo especificar que el autobús tiene un dragón pintado en un costado? Pero él me dijo: “No, no Teresa, los niños ven las cosas que no vemos los adultos y se darán cuenta de que se refiere al dibujo del dragón, y verán el fuego que sale de su boca.”

Para mí fue un libro muy especial de traducir porque es muy sencillo pero muy poético. Con pocas palabras Matt descubre todo un mundo en este libro.

Ilustración del libro Última parada de la calle Market

Ilustración de Última parada de la calle Market, escrito por Matt de la Peña e ilustrado por Christian Robinson.

Una traducción que me dio mucho trabajo fue la de Yaqui Delgado quiere darte una paliza porque Meg Medina tiene el don de la palabra y expresar sus palabras en otro idioma y a la vez mantener la fuerza que encierran sus palabras fue definitivamente un reto para mí. Meg me envió una carta que una profesora de una universidad que enseña un curso de traducción le escribió. En la carta, la profesora decía que había encontrado la traducción tan buena que la iba a usar en clase para que sus estudiantes examinaran este trabajo de traducción a fondo. Eso fue muy halagador.

Otra traducción que nos dio bastante trabajo fue la traducción de El Gato ensombrerado (The Cat in the Hat) de Dr. Seuss, que hice en colaboración con Georgina Lázaro. En este libro mantuvimos no solo la rima sino la métrica que es muy importante especialmente en las obras de Dr. Seuss. Traducir los libros con rima no es nada fácil. Hay quien traduce los libros con rima y no le presta atención a la métrica, o sea, el número de sílabas de cada estrofa, lo cual es muy importante en la rima. Esto es algo que aprendí de mi buena amiga y colega Georgina Lázaro. Ambas estamos muy orgullosas del resultado de nuestra colaboración.

Debo hacer hincapié que toda persona que escribe o traduce necesita la ayuda de un buen editor y corrector de pruebas. Yo personalmente nunca he publicado un libro o una traducción que no haya sido revisada antes. En España tengo una editora que tiene un gran dominio de la gramática, y ella revisa todas mis traducciones.

4 - ¿Qué tan importante es la diversidad cultural en los libros para niños?

Esa respuesta la conoces tú mejor que nadie. Yo creo que es muy importante que los niños se vean reflejados en los libros. Todavía queda mucho camino por recorrer, pero creo que hemos avanzado un poco y que honestamente las editoriales norteamericanas están poniendo de su parte para que haya más diversidad en los libros que publican. Pero también tenemos que pensar, que con tantos millones de hispanos en este país, es un número reducido de escritores que escriben literatura infantil y juvenil. Necesitamos que más autores latinos escriban para niños.

5 - En su opinión ¿qué importancia tienen los libros bilingües en Estados Unidos y especialmente en una ciudad como Los Ángeles?

Existen muchas opiniones al respecto, pero yo te voy a dar mi opinión personal, basada en lo que yo he podido observar en el mercado durante todos estos años. Hay mucho interés por parte de los editores, de los bibliotecarios y de las librerías porque se publiquen más libros bilingües. Ahora, cuando yo hago una traducción de un libro que es bilingüe, de alguna forma, al tratar de seguir el texto lo más fielmente posible, uno de los dos idiomas no fluye natural. Por eso yo personalmente prefiero dos ediciones separadas: una en inglés y otra en español. Aunque no dejo de ver las ventajas de algunos libros, como poco texto, en ambos idiomas.

Es importante que cualquier libro bilingüe sea escrito por un autor que domine ambos idiomas. Si esto no es posible, se debe contratar a un traductor para el español o el inglés cuya lengua materna sea a la que va a traducir. Hay que respetar ambos idiomas: el inglés y el español y que ambos sean totalmente correctos y que fluyan bien.

6 - ¿Está trabajando en algunas traducciones ahora?

Traduje hace poco la historia Esperando (Waiting) de Kevin Henkes. También acabo de terminar la traducción al español de Ladder to the Moon (Escalera a la Luna) que escribió hace ya algún tiempo la hermana de Barack Obama y que fue ilustrado por la increíble ilustradora Yuyi Morales.

También recientemente traduje un libro que me encantó. Un libro que tiene rima, métrica y un mensaje muy especial, El pez pucheros (The Pout-Pout Fish). Traducir este ingenioso libro, lograr la rima, la métrica y el mensaje de la autora, me tomó mucho tiempo, pero quedé muy complacida con el resultado final.

7 - ¿Hay algún libro (o libros) que le recuerde su infancia o que a usted le haya impactado?

Un libro que me impactó mucho y que traduje hace 25 años fue Los cien vestidos (The Hundred Dresses). Cada vez que pienso en la historia o la leo, me entran ganas de llorar. Otro libro que también me impacto mucho fue Sadako y las mil grullas de papel (Sadako and The Thousand Paper Cranes).

8- ¿Qué le diría usted a los padres, maestros y tutores para motivarlos a inculcar en los niños el amor por la lectura y la importancia de que mantengan el idioma suyo o de sus padres mediante la lectura de buenos libros en español?

Yo creo que los maestros y los bibliotecarios son los mejores promotores de la literatura infantil y de que los niños lean. Sé que es importante que los niños aprendan inglés y que lean en inglés, pero también es importante que no pierdan su idioma, o el de sus padres o abuelos. Es importante que los niños se sientan orgullosos de sus raíces. Yo llevo 56 años en Estados Unidos y aprendí inglés, pero cada vez mi español es mejor porque hago uso del español constantemente.

Yo creo que el trabajo comienza desde el hogar. Cuando yo era pequeña, mis padres siempre el Día de Reyes me dejaban juguetes, pero también me dejaban libros, dejando bien claro la importancia que para ellos tenían los libros en casa. Mi madre trabajó en una librería antes de casarse y el amor por los libros y la lectura nos lo inculcó desde pequeñas a mi hermana y a mí. Los padres son los primeros maestros de sus hijos y de ellos los niños aprenden con el ejemplo. Hay que darle a los libros y a la lectura la importancia que merecen en el hogar.


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