Esos jóvenes atrevidos: El Encuentro Internacional de Aviación de Los Ángeles de 1910
Hace 112 años, un evento extraordinario tuvo lugar en Dominguez Hill, en lo que hoy es la ciudad de Carson, en el condado de Los Ángeles. Apenas seis años después del histórico vuelo de los hermanos Wright en Kitty Hawk, Carolina del Norte, un Encuentro Aéreo Internacional reunió a multitudes para presenciar proezas aeronáuticas. El encuentro, que duró 11 días (del 10 al 20 de enero de 1910), presentó globos y dirigibles más ligeros que el aire, monoplanos y biplanos más pesados que el aire, y algunas máquinas muy experimentales —y cómicas— que nunca despegaron. La exposición causó sensación en los medios, consolidando la reputación de varios pioneros de la aviación y estableciendo la aviación como algo más que una moda pasajera. Las fotografías e imágenes de la colección de la biblioteca lo cuentan.
La escena
Los organizadores del evento buscaron un sitio donde los aviones pudieran volar con seguridad y que estuviera razonablemente cerca del transporte público, ¡no había autopistas en aquella época! Lo encontraron en Dominguez Hill, una parte del Rancho San Pedro, propiedad de las hijas de Manuel Domínguez. Convencieron a la familia de ceder el uso de su terreno a cambio de pases gratuitos para el torneo. Con el apoyo financiero de varios patrocinadores entusiastas, los organizadores nivelaron el área necesaria, ahora llamada Aviation Field, construyeron un enorme quiosco de música, habilitaron áreas para concesiones y mejoraron la estación en Dominguez Junction, en la línea Southern Pacific, a 800 metros a pie.
Más ligero que el aire
Más pesado que el aire
Mención de honor
Esas jóvenes atrevidas
Imágenes de alto vuelo
Entre la colección de imágenes se encuentran varias claramente retocadas con Photoshop para la ocasión. Sin duda, imágenes como la de abajo engañaron a muchos, haciéndoles creer que el cielo estaba repleto de máquinas voladoras.
Legado
Según todos los informes, el evento fue un éxito rotundo, atrayendo a cerca de un cuarto de millón de compradores de entradas. Si bien hubo varios percances durante el espectáculo aéreo, no se produjeron heridos graves. Las competiciones posteriores no tuvieron la misma suerte; tan solo un año después, el aviador Archibald Hoxsey se estrelló y falleció frente a los espectadores en la segunda competición de aviación de Los Ángeles, celebrada en el mismo lugar que la primera. Y en la Exposición Internacional Panamá-Pacífico de 1915, Lincoln Beachey falleció al estrellarse su avión en la bahía de San Francisco.
Los medios de comunicación, por supuesto, se divirtieron muchísimo con los conceptos e imágenes de los vuelos. Muchas empresas se apresuraron a aprovechar el evento con promociones especiales y promociones.
Más significativamente, la reunión aérea en el Campo Domínguez trajo la aviación a casa, a la Costa Oeste: Glenn Curtiss, Bill Boeing y William Randolph Hearst se encuentran entre los nombres familiares asociados con la fabricación de aviones que asistieron a la feria. En un tono más ominoso, los militares tomaron nota de las posibilidades que ofrecía el vuelo; el teniente del ejército Paul Beck subió al aire con Curtiss y Paulhan, donde puso a prueba el concepto de la guerra aérea lanzando sacos de arena sobre un objetivo. ¡En el blanco!
Escrito por Eleanor Boba. Publicado originalmente en el blog Photo Friends el 10 de enero de 2020.