Retratos armenios

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3 drawings from Armenian artists

¿Cuenta cada retrato una historia? El origen de la palabra inglesa "retrato" se remonta al francés portraire, que proviene de la frase trait pour trait, que significa "línea por línea", y describe el proceso de crear un retrato. El término francés, a su vez, tiene sus raíces en el latín portrahere, una combinación de por- (adelante) y trahere (dibujar o jalar), que significa "sacar" o "traer hacia adelante". Esto enfatiza el papel del artista al dar vida al sujeto. Con el tiempo, el término ha viajado entre idiomas, adquiriendo matices únicos.

En armenio, la palabra para "retrato" es դիմանկար (dimankar), formada al combinar դեմք (demk), que significa "rostro", con նկար (nkar), que significa "imagen" o "pintura". El término դեմք (demk) está relacionado con դիմաց (dimats), que significa "delante de" o "enfrentando", y comparte una conexión con el verbo դիտել (ditel), que significa "mirar" u "observar". Este verbo, a su vez, está relacionado con el latín videre, que significa "ver", y el sánscrito ध्येयति (dhyāyati), que significa "meditar" o "contemplar". La raíz dhi- transmite la idea de enfocar la atención hacia el interior.

De esta manera, un retrato no solo revela información sobre la persona retratada y el artista que lo representa, sino que también ofrece una oportunidad para la autorreflexión. Este concepto se explora visualmente en Retratos Armenios , invitando a reflexionar sobre la interconexión entre el retrato, el artista y el espectador.